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Los Plenilunios

La meditación es un potente método para el servicio a la humanidad cuando la mente se emplea como un canal para la recepción de energías de luz, amor y voluntad al bien, y su dirección hacia el interior de la conciencia humana. Y el momento de la Luna Llena cada mes ofrece la mayor oportunidad para que la meditación, particularmente en forma grupal, sea utilizada como un medio de cooperación con el Propósito o Plan divino para nuestro mundo.

Cabe preguntarse: ¿Qué tiene que ver la Luna Llena con esto? Las energías de luz, amor y voluntad al bien están siempre asequibles para quienes se pongan en contacto con ellas en la meditación. Pero como en todos los aspectos de nuestra vida planetaria, hay ciclos de flujo y reflujo con los que pueden coo­perar conscientemente, tanto los grupos como los individuos. Uno de los mayores ciclos de energía coincide con las fases de la Luna, alcanzando su cima, su marea alta, en el momento de la Luna Llena. Este es un tiempo, por tanto, en que la canalización de energía, mediante la meditación en grupo, puede ser espe­cialmente efectiva.

wesakLa Luna por sí misma no posee influencia sobre el trabajo; pero la cara plenamente iluminada de la Luna indica una alineación libre y sin impedimentos entre nuestro planeta y el Sol, el centro solar, la fuente de energía de toda vida en la Tierra.

Actualmente innumerables grupos de servicio grandes y pequeños, se encuentran regularmente cada mes por todo el mundo en el momento del plenilunio para el trabajo de meditación. Es útil comprender que tales encuentros para la meditación grupal como servicio a la humanidad han sido celebrados durante muchas décadas. De modo que el trabajo no empieza desde cero cada mes o cada año. A través de los años se ha creado un canal grupal, utilizable para la distribución de energía que, continuamente, crece y construye sobre lo que ha sido realizado, y que requiere en todo momento por nuestra parte una comprensión más profunda y una acrecentada capacidad para penetrar en nuevos niveles de conciencia, elevando así la conciencia de la humanidad en su conjunto, aunque sea en una fracción no mensurable.

Es comprensible que esto resulte difícil para los recién llegados. Pero con el énfasis puesto en la contribución que cada uno puede realizar en la meditación, y en vista de la naturaleza grupal de este trabajo, que incluye individuos en diversos niveles de desarrollo y comprensión, fusionados a través del esfuerzo grupal en una unidad de funcionamiento, puede mantenerse un grupo abierto en condiciones fluidas, sin que el poder del canal grupal resulte afectado, al mismo tiempo que se ofrece la oportunidad, a aquellos que quieran, de contribuir en lo que puedan. En otras palabras, venimos a dar, no a recibir.

Podremos observar que desde el punto de vista esotérico durante el período de luna llena hasta la luna nueva, la luna afecta a la tierra de muchas formas, y no solo mediante el aumento de la gravedad que afecta muy directamente sobre las mareas del mar, como diría cualquier científico, sino también como una “influencia negativa, invisible y oscura que emana del lado oculto de su naturaleza”. Las partículas de su cadáver en descomposición están llenas de vida activa y destructiva, aunque su cuerpo planetario este inanimado y sin vida.
Esta situación cambia cuando los Rayos del Sol inundan a la luna, de tal suerte que rechazan las antedichas “influencias negativas”. Cuando la luna crece, o aumenta en luz, los discípulos de los Grandes Seres aprovechan la oportunidad de espaciar más luz, amor y poder sobre el mundo a través de la meditación en grupo y la invocación en grupo, ya que es en el período de la luna llena, cuando la luna refleja el Sol, el astro Rey, y sus influencias inferiores quedan neutralizadas por las fuerzas positivas, solares o espirituales. En tales tiempos puede tenerse contacto con fuerzas extraplanetarias benéficas con gran seguridad y con gran beneficio para la humanidad.

Como podemos apreciar, las Meditaciones de Plenilunio, aunque tengan que ver con la luna, son realmente una práctica SOLAR. Una invocación conscientes a las energías Solares, representando soberanamente el Sol, la naturaleza espiritual más elevada, de mayor Luz, Calor y Vida de todo Su Sistema, del cual nuestro planeta Es responsable creador.

En los Plenilunios todos nuestros cuerpos inferiores que conforman nuestra personalidad están más impresionados por las influencias solares, debido a esto tenemos ocasión de irradiar con más abundancia nuestra luz interior a través de nuestros vehículos inferiores, que están aún contaminados hasta cierto grado por la anterior influencia de la luna. Cuando los cuerpos inferiores están más o menos sin estímulo de la luna, se liberan las energías superiores y penetran abundantemente en la atmósfera humana. Quienes no tienen suficiente equilibrio mental, que suele ser el caso de una amplia masa humana, en los días de luna llena; la sobreafluencia de energías espirituales crea sobretensión, sobreestimulación en su mecanismo mental y astral o emocional, produciendo más casos de irritabilidad, nerviosismos y “lunáticos”, que en cualquier otro momento del mes.

La importancia de la presencia física: Para que existe una verdadera efectividad, en cualquier Meditación Grupal de Servicio o de Plenilunio, ha de hacerse siempre en presencia física. Existen muchas razones para ello, quizás la más interesante sea la importancia vital del cuerpo etérico en dichas reuniones, ya que tratamos siempre de hacer descender las energías superiores hasta los planos más densos del planeta. La otra característica sobresaliente es la protección del Alma Grupal, la cual actuará siempre como elemento de equilibro para que no haya, como es fácil suponer, una sobreestimulación energética difícil de asimilar.
            En caso real, en el que el individuo no pudiera participar ""físicamente en tal extraordinario evento, lo podría hacer en los planos subjetivos, es decir, uniéndose al Grupo internamente, los efectos así como la eficacia, obviamente no sería la misma, pero también estaría bien y dentro del propósito espiritual en esos momentos.

¿A que hora hacer la meditación?: La meditación de Plenilunio, es conveniente, si es posible, hacerla a la ora exacta de la Luna Llena. Como esto siempre no es factible, se estimará una hora adecuada para que puedan asistir la mayoría de los meditadores. Esto se realizará dentro de las 18 horas antes del plenilunio. La Meditación no es conveniente hacerla después del Plenilunio, ya que las puertas “celestiales” estarán cerradas. De todas maneras sí es de suma importancia que en el momento exacto de la luna llena estén en profundo alineamiento, y reciten, si pueden, la Gran Invocación verbalmente.

Preparación y difusión del trabajo: En el esfuerzo que ustedes realizan hoy para ayudar al mundo, tres cosas prácticas, pueden realizar en este momento. No me refiero a la tarea de preparación que cada uno de ustedes debe realizar individualmente en sí mismos. Cada uno por sí solo y en el lugar secreto de su propio corazón debe anhelar constantemente y trabajar por la purificación, sacrificio, claro pensar y una acrecentada sensibilidad. Deben reajustar los asuntos particulares para que la semana que tiene lugar en el plenilunio pueda ofrecerles una gran oportunidad para colaborar, juzgar sensatamente y expresar la verdadera habilidad de actuar a medida que tratan de despertar el círculo inmediato, sobre la importancia del momento. Esto lo doy por sentado. Me refiero al esfuerzo general que pue­den llevar a cabo, y es de tres categorías:

  1. Instruir, divulgar e invitar a todos los buscadores de buena voluntad a participar activamente en Meditaciones Grupales de Servicio, y en especial a las de Plenilunio.
  2. Distribuir ampliamente y en todos los medios posibles La Gran Invocación, para que pueda ser conocida y recitada por todos, sin distinción alguna, esto afectará inexorablemente a un eficaz descenso de la energía espiritual en el planeta, con sus consecuentes cambios en todos sus sectores.
  3. Exhortar al mayor número posible de personas a participar en el día de la oportunidad, movilizándolas para realizar un vasto esfuerzo mundial a fin de despertar un nuevo espí­ritu de buena voluntad y llamar a que empleen conjunta­mente la Gran Invocación en el día de la Luna llena de Wesak.

 El contacto con el Maestro Interior: Realice con cuidado el trabajo deSaint Germain acercamiento a la Luna llena, pues le traerá mucho conocimiento y se pondrá, por su intermedio, en un contacto más estrecho con el Sol espiritual interno, el alma, y su Maestro ashrámico. Este trabajo de la Luna llena involucra el empleo de la imaginación creadora, el cultivo del poder de la visualización, la intensificación de la vibración magnética del centro Ajna y, en consecuencia, del cuerpo pituitario. Esto establece un campo magnético para la interacción de las corrientes y energías que son puestas en actividad por la acción del centro coronario y la glándula pineal. Estas fuerzas superiores son atraídas y utilizadas en los procesos de meditación practicada por todo el grupo. Durante los 5 día de Luna Llena, los dos anteriores el de plenilunio y las dos posteriores debemos ajustar nuestras meditaciones individuales a dicho suceso, profundizando en el silencio y acercándolas más al “aura de la Jerarquía” y la del Maestro del ashram. De hecho durante ese ciclo de unos 5 días, es más fácil tener el “contacto interno”, ya sea con nuestro Ángel Solar o el Maestro Interior. Los Maestros siempre han utilizan dichas fases para acercarse más a sus discípulos, continuamente ha sido así, debido a la próspera situación que ofrecen los Plenilunios en cuanto a la elevación de la energía espiritual general. Este dato es muy importante, estemos pues muy atentos y receptivos en los planos internos durante ese intervalo de tiempo en especial, guardando un estricto alineamiento y enfoque mental, “firmes en la luz”.

Estructura del canal reductor. Creo que es el momento de considerar de modo sumario la estructura de este canal reductor Planetario. El nivel más elevado lo constituye Shamballa. Su poder está sintetizado en Sanat Kumara. Componen dicho Centro conformado por  Grandes Vidas, “muy pocas de las Grandes Vidas que forman el grupo interno de la Cámara del Concilio en Shamballa son más avanzadas que él; el "Supremo Tres", el "Siete Radiante", las "Vidas que personifican los cuarenta y nueve Fuegos", los Budas de Actividad y ciertos "Espíritus Eternos", provenientes de centros de vida dinámica espiritual, como Sirio o una constelación, que en cualquier momento dado forma un triángulo con nuestro Sol, Sirio y un representante de Venus, están más -mucho más- evolucionados que él.  Siendo así, todos los iniciados de sexto grado y algunos Maestros que han recibido un entrenamiento especializado, porque pertenecen al primer Rayo de Voluntad o Poder (rayo que condiciona a Shamballa mismo), forman parte del Gran Concilio”.
Es tanta la energía, refiere el Maestro D.K. que el contacto lo puede realizar la Jerarquía sólo en conjunto, en los momentos apropiados de los Grandes Plenilunios. Un grupo de Seres Altamente evolucionados, los Nirmanakayas, se encargan de transmitir la energía de Shamballa a la Jerarquía que asume planificar su distribución. Buda recoge o sintetiza la energía asimilada por este primer grupo de Maestros y la transmite a Cristo, Quien la traduce asimila desde Amor-Voluntad a Amor-Sabiduría para la aplicabilidad. Cada uno de los siete Ashramas lo van planificando con más detalle. La energía crística es recibida por los tres Maestros más cualificados de cada Ashrama para, que unidos como un soporte triangular, puedan absorberla y hacerla circular por los demás Maestros del Ashrama: esto supone una nueva reducción de potencial. La energía del Plan se distribuye reduce dentro del Ashrama desde el Centro a la periferia, de Maestros a Iniciados, Discípulos y aspirantes en probación.
Este ámbito de iniciados a aspirantes es el propio del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, que tienen como característica el que están en encarnación en cuerpos densos. Desde el Nuevo Grupo se reduce al amplio conjunto de mujeres y hombres de buena voluntad; de allí a toda la raza de los hombres, y a los reinos subhumanos por medio de las cinco Centros etéricos planetarios, que están situados, como ya dijimos, en: Nueva York, Ginebra, Tokio, Londres y Darjeelling.
lgiLa invocación es algo vital. Concienciar las necesidades del mundo es invocar. La invocación es algo vital, que llega a formularse también mental y vocalmente. Invocación es el reconocimiento de un mal o un estado de limitación que ya no se puede sostener; que produce sufrimiento, y del que se debe y puede salir. Los millones de seres humanos que padecen hambre están invocando; todo sufrimiento consciente es invocación. Por eso es tan importante -y actualmente más fácil que nunca- tomar el pulso a las necesidades del mundo, porque es tomar conciencia, asumir el clamor invocativo. Los medios de comunicación suelen destacar dichas necesidades; la ONU formula días especiales para la concienciación de los problemas mundiales. Es importante que al participar en la meditación Planetaria, tomemos conciencia de los problemas. El mejor momento es aquel en que, instalados en la expansión intuitiva del alma, nos vivimos en unidad con todos los demás, como se afirma en ese bello mantram de la Unidad, que pronuncia:

“Los hijos de los hombres son Uno, y yo soy uno con ellos:
trato de amar y no odiar, trato de curar y no herir,
trato de servir y no buscar servicio”...

El clamor invocativo humano desde los niveles del alma, es reconocido por los Maestros y elevado a Shamballa, que a su vez puede recibir, como hemos considerado, la ayuda apropiada extraplanetaria. Cada quantum de energía recibida y asimilada por el Coronario del Planeta, por Shamballa, significa un progreso evolutivo, que alcanzará su cumplimiento perfecto cuando llegue a fluir hasta los planos más densos de la manifestación, los reinos humano y subhumanos.

La Evocación. El eslabón crítico es otra vez la Humanidad. La energía tan potentísima de una Constelación, debe ir reduciendo su potencial hasta ser asequible a los seres humanos. Es igual que ocurre con los cables eléctricos de alta tensión, que contienen tantos miles de kilovatios, que se precisa  instalar reductores, para que usar los electrodomésticos. Esta tarea de reducción nos la propician los Maestros.
Se nos urge a que desarrollemos la telepatía superior, por la que podamos ser conscientes de aquella parte del Plan que los Maestros estiman que podemos realizar.  La respuesta viene de Shamballa, y los Maestros la planifican, distribuyendo el potencial según reinos y áreas de cada reino. A la Humanidad corresponde ser la ejecutora de esa planificación, porque tiene la prerrogativa de la creatividad, de crear formas mentales, astrales y físicas. Los arquetipos que ha de plasmar le llegan como ideas. Estas ideas las crean los Maestros en el plano superior de la Inteligencia, y es posible captarlas gracias  a la telepatía mental superior; todas esas ideas conforman la llamada “nube de cosas conocibles”. Los Maestros instilan puntos de energía propositiva en la mente superior: eso son las ideas. Después, la percepción telepática por los Iniciados y Discípulos aceptados, por los hombres en meditación, es proyectada como formas mentales cargadas de tal poder que se convierten en los ideales y programas de acción para los demás, por la verdad que vemos que contienen y el entusiasmo que despiertan.

La percepción telepática por los hombres en meditación es proyectada a formas mentales cargadas de tal poder que se convierten en ideales y programas de acción. Con su práctica cumplimos nuestra parte en la Gran Invocación, cuando afirmamos:  "Desde el Centro que llamamos la raza de los hombres, que se realice el Plan de Amor y de Luz..."  

Novedad de la experiencia grupal. Su poder. Es tan nueva la función que desempeñamos, que nos cuesta trabajo aceptarla. Es increíble el poder del grupo unido. Debemos persistir en nuestra apertura intuitiva por medio de la meditación, para percatarnos de que, si somos exponentes de la Unidad, nuestro poder sólo queda limitado por el alcance que tengamos de Su verdad. Este poder queda expresado, al afirmar:
“Se intenta llevar a cabo un esfuerzo grupal de tal magnitud que en el momento exacto producirá, debido a su acrecentado impulso, un empuje magnético tan potente que llegará hasta esas vidas que protegen a la humanidad y a nuestra civilización y trabajan a través de los Maestros de Sabiduría y de la Jerarquía allí reunida. Este esfuerzo grupal evocará de Ellos un impulso de respuestas que unirá por medio de los grupos de aspirantes las incluyentes Fuerzas benéficas”.
 
Las auras del grupo unido como canal, puede abarcar toda la Tierra: “Cuando todos los componentes de un grupo están animados por un solo deseo elevado, de manera que sus auras se mezclan y forman un canal unido para el descenso de la fuerza, el acto se intensifica enormemente y puede abarcar un radio mundial”.

La justificación del gran poder que tiene el grupo unido, deriva de que se activa la Ley del Impulso Magnético o Unión Polar: “Existe una ley denominada Ley del Impulso Magnético o Unión Polar, que desempeña una parte activa. Esta ley rige la relación que existe entre el alma de un grupo y las almas de otros grupos. Gobierna la interacción vital, pero hasta ahora no ha sido considerada como una potencia entre el alma del cuarto reino de la naturaleza, el humano, y el alma de los tres reinos subhumanos y también de los tres superhumanos. Debido a la parte principal que debe desempeñar la humanidad en el gran esquema o Plan de Dios, dicha ley constituirá la ley determinante de la raza. Sin embargo, esto no sucederá hasta que la mayoría de los seres humanos comprenda algo de lo que significa actuar como almas. Luego, obedeciendo a esta ley, la humanidad actuará como transmisora de luz, energía y potencia espirituales a los reinos subhumanos, y constituirá un canal de comunicación entre "lo que está arriba y lo que está abajo". Tal es el elevado destino que tiene ante sí la raza humana”. 

Si nos fijamos bien, las meditaciones de los Plenilunios son en realidad la participación en los estados más elevados de conciencia que nos es posible, permitiendo el acceso a expansiones de conciencia, inimaginables fuera de esta oportunidad.  Para lograrlo, al Maestro D.K. nos inculca la idea que debemos realizar una buena preparación para los Acercamiento de La Tierra a las Constelaciones mayores. Cuantos más participemos en las meditaciones de las Lunas llenas y mejor nos preparemos, más energía va a fluir por todos los niveles de la Conciencia Planetaria. Un discípulo podría tener justificada su misión con lo que aportara gracias a una buena preparación, y su celebración, al producir en él resultados muy definidos y sorprendentes.


 
Los plenilunios: Meditaciones Gruplales de Servicio Planetario

Los Plenilunios Meditaciones Grupales de Servicio Planetario

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Cita para reflexionar

“Los doce festivales anuales constituirán una revelación de la divinidad.”

Alice A. Bailey

 

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